• Home
  • Blog
  • Un día en la vida de los Guardianes de Nuestro Planeta

Un día en la vida de los Guardianes de Nuestro Planeta

Sentando en el balcón de la estación de guardabosques del Parque Nacional Tapantí – Macizo de la Muerte en Costa Rica, Mauricio Hernández ojea fotos de  algunos de sus patrullajes mas desafiantes.

“Él era conocido como diablo,” dice Mauricio, mientras describe como uno de los cazadores furtivos más famosos de la zona casi se escapa. “Cuando lo capturamos, dijo que nunca había visto un tapir.” Sin embargo, nos relata Hernández , en su casa encontraron trofeos de animales y fotografías de tapires cazados.

Como guardabosque Mauricio ha dedicado 28 años de su vida a la protección de la vida silvestre, incluyendo la detención de cazadores como el diablo. Mauricio ha recorrido un largo camino desde que viajó en una avioneta a Parque Nacional Tortuguero en el noroeste de Costa Rica. ”Yo tenia 18 años, una sola mudada de ropa y dos dólares en la bolsa.” Hoy en día, Mauricio es parte de una unidad elite de guardabosques, es instructor, bombero y experto en conservación.

(Photo by Camilo de Castro Belli)

Desde 1999, Hernández ha trabajo en el Parque Nacional Tapantí – Macizo de la Muerte el cual tiene una extensión de 58,495 hectáreas. La mitad de la población del área metropolitana de San José, aproximadamente 800,000 personas, consumen el agua del Proyecto Orosi, que extrae agua de la reserva. La cabecera de la cuenca del Río Reventazón, donde se genera la mitad de la energía hidroeléctrica de Costa Rica, también se encuentra en la reserva. El Parque Natural no solo es supremamente importante para los humanos, sino también para la fauna silvestre; 45 especies de mamíferos, incluyendo el jaguar y el puma, viven ahí.

A pesar del gran valor critico de esta área protegida, el parque no cuenta con el personal necesario. Solo 7 guardabosques protegen el parque, y la mitad de su tiempo lo dedican a atender a los visitantes.

“El plan de manejo específica que necesitamos al menos 14 guardabosques, pero yo calculo que lo ideal serian 28,” dice Hernández. “Algunos dicen que nuestra prioridad es los visitantes, cuando en realidad debería ser los ecosistemas dentro del parque. En este momento, hay personas cazando, personas sacando pájaros de sus nidos e interrumpiendo su ciclo natural, que contribuye al mantenimiento de los bosques. Están cazando porque no hay control.”

Parque Nacional Tapantí – Macizo de la Muerte en Costa Rica. (Photo by Camilo de Castro Belli)

En una reciente encuesta de 331 guardabosques de 101 áreas protegidas, en sietes países de Centroamérica, 70% de los encuestados afirmó que no tienen el equipo apropiado y las condiciones necesarias para garantizar su seguridad. 77% de los participantes afirmaron que han sufrido situaciones peligrosas en su trabajo, que atentan contra su vida. Esto incluye amenazas o ataques por parte de cazadores furtivos y miembros de la comunidad, y encuentros peligrosos con animales. Esta encuesta fue realizada por GWC, Panthera, Wildlife Conservation Society (WCS), Costa Rica Wildlife Foundation, BioSistemas y Yaguará Panamá.

Hernández subraya que los guardabosques deben luchar por sus derechos. Hernández dice que a pesar de que los salarios han mejorado, el gobierno aún no reconocer el tiempo que ellos están separados de sus familias. La mitad de los guardabosques encuestados indicaron que solo ven a sus familias entre 5 y 10 días al mes.

Carlos Manuel Rodríguez, el Ministro de Ambiente y Energía de Costa Rica, ha expresado su apoyo hacia los guardabosques, indicando un posible cambio para los guardabosques en Costa Rica.

“Los gobiernos de Centroamérica han invertido bastante en la profesionalización de sus fuerzas policiales en las ultimas dos décadas, pero estos esfuerzos no han incluido a los guardabosques,” dice Rodríguez. “Las fuerzas policiales regulares, fronterizas, fiscales y municipales han recibido entrenamiento y han sido equipadas. Desafortunadamente, los gobiernos de la región no ven a los guardabosques como una fuerza especializada para la conservación de la naturaleza. A menos que no hagamos lo mismo con los guardabosques y reconozcamos sus deberes policiales, no vamos a conseguir nuestros objetivos de conservación. Ellos son nuestros héroes de la naturaleza.”

De Tipanti a la Laguna del Tigre

Cerca a la frontera con Guatemala, a 1,760km al norte de Costa Rica, Oliverio Yos de 29 años es parte de un grupo de 69 guardabosques que protegen el Parque Nacional Laguna del Tigre. Esta área protegida de 300,000 hectáreas, incluye el humedal protegido más grande de Centroamérica.

Oliverio comenzó a trabajar en CONAP, el Consejo Nacional de Áreas Protegidas, en el 2014 después de haber obtenido su licenciatura en Manejo Forestal.

“Yo quería ser un guardabosques desde que era muy pequeño,” dice Oliverio, quien se maravilla fcuando ve un venado cola blanca o unas guacamayas rojas sobrevolando y quien se ha encontrado de frente con el jaguar o el tepezquintle de tierras bajas.

Los guardabosques del Parque Nacional Laguna del Tigre trabajan 22 días del mes. Ellos patrullan el área a pie y con vehículos todo terreno, los cuales se dañan frecuentemente debido al terreno lodoso.

“Necesitamos entre 5 a 7 camionetas modificadas adicionales,” dice Yos. “Pedimos repuestos nuevos, pero se demoran mucho en llegar al parque.” Así mismo, Yos señala que la estación de guardabosques también necesita reparaciones. El techo tiene goteras, y no hay agua potable. Los guardabosques almacenan agua de lluvia en barriles, que durante la época de sequía llenan con agua de las lagunas aledañas.

Los guardabosques enfrentan muchos peligros. Hernández hace una lista rápida de sus heridas – dentrás de cada herida y cicatriz hay una historia. “Esta fue una motosierra, esta un machete, y casi pierdo el dedo pasando el rio,” dice Hernández, mientras recuerda una operación para desalojar un campamento ilegal de una tour operadora de canotaje.

Yos in the field. (Photo courtesy of Oliverio Yos)

A principios de junio, mientras Yos estaba en un patrullaje de rutina en la entrada del parque, él y los demás guardabosque se encontraron con 4 hombres que descargando ganado ilegal para introducirlo al bosque. La situación se tornó tensa rápidamente cuando los ganaderos sacaron sus armas.

“Nosotros les explicamos que tenían que salir del área, pero empezaron a insultarnos,” dice Yos. “Estamos constantemente siendo amenazados y humillados.” Los guardabosques solicitaron apoyo, pero nunca llego. Decidieron entonces salir del área para evitar una confrontación.

De acuerdo con la encuesta realizada, 60% de los guardabosques encuestados dijeron que habían sido amenazados por los miembros de la comunidad o por cazadores furtivos debido a su trabajo.

Pero también hay recompensas, y Yos dice sentirse orgulloso de su trabajo. Los guardabosques del Parque Nacional Laguna del Tigre recientemente recuperaron cerca de 20,000 hectáreas de bosque que fueron invadidas por ganaderos, quienes tenían más de 300 cabezas de ganado en ellas.

Hernández dice sentirse especialmente orgulloso cuando tiene oportunidades de aprender de la comunidad local, así como enseñarles acerca de la conservación.

“Somos afortunados de trabajar en un área protegida,” dice Yos. “Nosotros somos parte de un grupo selecto de personas quienes tenemos la fortuna de disfrutar y proteger la naturaleza y su hermosura, y las diferentes especies de fauna y flora que habitan en ella.”

Apoyando a los Guardabosques

GWC junto con sus aliados esta comprometido a incrementar la capacidad y entrenamiento de los guardabosques, y a mejorar sus condiciones laborales y de vida. Esta encuesta es parte de una iniciativa global junto con WWF, la Asociación de Guardabosques Africana, La Federación de Guardabosque Asiática, y la Comisión Mundial de Áreas Protegidas de la IUCN, para mejorar las condiciones de laborales de los guardabosques. Los resultados de esta encuesta y estudios similares en África y Asia serán presentados en el Congreso Mundial de Guardabosques en Nepal en el 2019, con el aporte de las federaciones de guardabosque alrededor del mundo. El fin último de estos resultados es proveer recomendaciones para la profesionalización de esta campo y el mejoramiento del bienestar y condiciones laborales.

(Top photo by Camilo de Castro Belli)

About the Author

Camilo de Castro Belli

Camilo de Castro Belli

Camilo de Castro is an investigative journalist, filmmaker and environmental activist. In 2011, he co-founded and became the director of CaLé Producciones, a production company that aims to produce documentaries that empower citizens and promote positive changes within society. He is currently working on a documentary about the struggle of the Rama Kriol indigenous people to protect the Indio Maíz Biological Reserve from illegal cattle ranchers, land traffickers and mestizo farmers.

Comments